En los últimos años, el modelo Free-to-Play (F2P) ha conquistado el mundo de los videojuegos. Grandes éxitos como Fortnite, Genshin Impact y Apex Legends han demostrado que regalar el acceso al juego y monetizarlo con microtransacciones puede ser una fórmula tremendamente lucrativa. Sin embargo, no todos los estudios están convencidos de que este modelo sea el camino a seguir.

Polyarc, el estudio detrás de los aclamados juegos de realidad virtual Moss y Moss II, ha dejado claro que la tendencia del juego gratuito con compras integradas no encaja con su filosofía de desarrollo. Según sus creadores, este modelo puede comprometer la calidad de los juegos y distorsionar la experiencia del jugador en favor de la monetización. En otras palabras, para Polyarc, el Free-to-Play es como ese buffet libre que parece una ganga, pero donde terminas pagando el precio en calidad.

Polyarc

Polyarc y su apuesta por la calidad sobre la cantidad

Desde su fundación, Polyarc se ha centrado en ofrecer experiencias de juego narrativas e inmersivas, diseñadas para transportar al jugador a mundos mágicos llenos de detalle y emoción. Moss, su juego estrella, es un ejemplo perfecto de esta filosofía: una aventura de plataformas en la que acompañamos a la valiente ratoncita Quill en un viaje épico, donde cada gesto del jugador crea un vínculo especial con el personaje.

Según el estudio, apostar por un modelo Free-to-Play supondría cambiar radicalmente su enfoque. En lugar de diseñar un juego con una historia cerrada y una progresión natural, tendrían que incorporar mecánicas orientadas a maximizar el tiempo de juego y fomentar las compras dentro de la experiencia. En otras palabras, el jugador podría verse obligado a recolectar recursos durante horas para desbloquear mejoras, a menos que esté dispuesto a pagar para acelerar el proceso. Y ese, dicen en Polyarc, no es el tipo de juego que quieren hacer.

El dilema del Free-to-Play en la realidad virtual

Uno de los argumentos más sólidos de Polyarc contra el modelo Free-to-Play es su impacto en el desarrollo de experiencias de realidad virtual. A diferencia de los juegos tradicionales, donde las mecánicas F2P pueden implementarse con relativa facilidad, en la VR la inmersión es clave.

Imagina estar explorando un mundo fantástico en primera persona, completamente absorto en la aventura, cuando de repente aparece un mensaje flotante en tu campo de visión ofreciéndote comprar una espada más poderosa o una skin para tu personaje. No solo rompería la magia del momento, sino que podría afectar negativamente la jugabilidad.

Polyarc argumenta que, para que la VR evolucione en la dirección correcta, es fundamental centrarse en la calidad de las experiencias y no en la monetización agresiva. Prefieren que los jugadores paguen por un juego completo y disfruten de una historia bien construida, sin interrupciones ni incentivos para gastar dinero constantemente.

Casos de éxito que no convencen a todos

Es innegable que el modelo Free-to-Play ha funcionado para algunos títulos en la VR. Juegos como Gorilla Tag y Animal Company han conseguido atraer a cientos de miles de jugadores con este enfoque, alcanzando calificaciones impresionantes en plataformas como Meta Quest.

Sin embargo, Polyarc no está convencido de que este éxito sea aplicable a todos los estudios ni a todos los géneros. Mientras que los juegos multijugador pueden beneficiarse de una base de jugadores más amplia, la experiencia de un juego narrativo como Moss podría verse afectada negativamente si su diseño estuviera condicionado por la necesidad de generar ingresos a través de microtransacciones.

En otras palabras, no todos los juegos pueden ni deben adaptarse al modelo Free-to-Play. Polyarc cree que los jugadores de VR están dispuestos a pagar por experiencias de calidad, y prefieren mantener ese estándar en lugar de arriesgarse a perder la esencia de sus creaciones.

El futuro de Polyarc: mantenerse fiel a su visión

A pesar de la creciente popularidad del Free-to-Play, Polyarc no tiene intención de cambiar su enfoque. En su opinión, la realidad virtual aún está en una fase de crecimiento en la que es crucial construir experiencias memorables y bien diseñadas.

Si bien el modelo Free-to-Play puede ser rentable a corto plazo, a largo plazo podría afectar la percepción de la VR como medio para contar historias profundas y envolventes. En este sentido, Polyarc prefiere apostar por el desarrollo de juegos premium, donde los jugadores saben exactamente qué están comprando y pueden disfrutar de la experiencia completa sin preocupaciones adicionales.

MOSS II

Conclusión: un modelo no apto para todos

El debate sobre el Free-to-Play sigue abierto y es probable que continúe evolucionando en los próximos años. Mientras que algunos estudios han encontrado en este modelo una vía de éxito, otros, como Polyarc, prefieren mantenerse firmes en su visión de los videojuegos.

Para los amantes de la realidad virtual que buscan experiencias envolventes y bien cuidadas, esta postura es una buena noticia. Significa que estudios como Polyarc seguirán ofreciendo juegos con historias trabajadas y mecánicas pulidas, sin que la experiencia se vea afectada por estrategias de monetización agresivas.

Así que, mientras algunos siguen apostando por el Free-to-Play, Polyarc se mantiene firme en su camino. Y si eso significa más aventuras memorables como Moss, que sigan adelante. Porque a veces, pagar por un buen juego desde el principio es la mejor inversión.

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