El mundo de la realidad virtual está a punto de dar un salto de gigante gracias a una innovadora tecnología de seguimiento ocular desarrollada por investigadores de la Universidad de Arizona. Esta nueva técnica, basada en deflectometría, podría aumentar drásticamente la precisión con la que los visores de VR detectan hacia dónde mira el usuario. Hasta ahora, los métodos tradicionales utilizaban emisores de luz infrarroja para rastrear la posición de la pupila y calcular la dirección de la mirada con una precisión limitada. Sin embargo, el sistema creado por los investigadores de Arizona recopila datos de más de 40.000 puntos en la superficie ocular en una sola toma de cámara, lo que promete una precisión sin precedentes.
La capacidad de mejorar el seguimiento ocular es clave para una experiencia de realidad virtual más realista y fluida. Desde permitir avatares con expresiones faciales más naturales hasta mejorar el rendimiento gráfico con técnicas de renderizado foveado, este avance podría cambiar por completo la forma en que interactuamos con los entornos virtuales.

De la deflectometría a la revolución en la VR
La clave de este innovador método es el uso de la deflectometría, una técnica de imagen 3D ampliamente utilizada en la industria para medir superficies reflectantes con extrema precisión. ¿Cómo funciona? En términos sencillos, se proyectan patrones de luz en el ojo, y una cámara capta cómo se reflejan y deforman en la superficie ocular. Analizando estas deformaciones, el sistema reconstruye un modelo tridimensional detallado del ojo del usuario, capturando información tanto de la córnea como de la esclerótica.
Este enfoque contrasta drásticamente con los métodos tradicionales, que suelen centrarse en apenas una docena de puntos de referencia en la pupila. Con la nueva tecnología, cada píxel del ojo puede considerarse una fuente de luz individual, proporcionando un nivel de detalle y precisión inalcanzable hasta ahora.
Más puntos de referencia, más precisión en la mirada
Las pruebas realizadas por los investigadores han demostrado resultados impresionantes. En experimentos con sujetos humanos, el nuevo sistema de seguimiento ocular logró una precisión de entre 0,46 y 0,97 grados, superando con creces lo que ofrecen los cascos de realidad virtual actuales. Pero eso no es todo: en pruebas con un modelo ocular artificial, la precisión mejoró aún más, alcanzando un margen de error tan bajo como 0,1 grados.
Estos avances son tan prometedores que la Universidad de Arizona ya ha solicitado una patente para la tecnología, y el equipo de investigación trabaja activamente en su comercialización. Además, planean integrar métodos avanzados de reconstrucción 3D e inteligencia artificial para hacer el sistema aún más preciso y eficiente.
Florian Willomitzer, el investigador principal del proyecto, destaca la gran diferencia de este enfoque frente a los métodos tradicionales: “Con nuestra técnica, en lugar de usar solo unos pocos puntos de referencia en el ojo, podemos recopilar información de decenas de miles o incluso millones de puntos, todo a partir de una única imagen”. Por su parte, el investigador postdoctoral Jiazhang Wang añade: “Un mayor número de puntos de datos nos permite estimar la dirección de la mirada con una precisión significativamente superior, lo que abre la puerta a nuevas aplicaciones en realidad virtual y aumentada”.

El seguimiento ocular: pieza clave en la realidad extendida
El seguimiento ocular es una tecnología cada vez más importante en el mundo de la realidad extendida (XR), que abarca tanto la realidad virtual como la aumentada. Más allá de permitir un control más natural e intuitivo en entornos virtuales, tiene un impacto directo en la calidad de la experiencia de usuario.
Por ejemplo, el renderizado foveado dinámico es una técnica que ajusta la calidad gráfica en función de la parte de la imagen en la que el usuario está enfocando su mirada. Esto permite optimizar el uso de recursos gráficos y mejorar el rendimiento sin comprometer la experiencia visual. Empresas como Sony ya han implementado esta tecnología en dispositivos como el PlayStation VR 2, y con una mayor precisión en el seguimiento ocular, sus beneficios podrían multiplicarse.
Además, la capacidad de rastrear la mirada con mayor exactitud permite crear avatares virtuales mucho más realistas, con movimientos de ojos y expresiones faciales que imitan con precisión a los del usuario. Esto es fundamental en experiencias de realidad virtual social y en el desarrollo de metaversos más inmersivos.
El futuro de la realidad virtual está en la mirada
El impacto de esta nueva tecnología podría ser enorme. Desde mejorar la calidad visual en los videojuegos hasta facilitar la comunicación no verbal en entornos virtuales, la capacidad de captar la mirada con mayor precisión podría cambiar por completo la forma en que interactuamos con la realidad virtual.
Y esto es solo el comienzo. Los investigadores de la Universidad de Arizona ya están explorando formas de mejorar aún más la tecnología y reducir sus costos de implementación. Si su método se adopta ampliamente, podríamos estar ante un punto de inflexión en la industria de la realidad virtual y aumentada.
Así que ya sabes, si en un futuro próximo sientes que tu visor de VR sabe exactamente a dónde estás mirando, no te preocupes… solo es la tecnología poniéndote ojitos.